Cambios en la monetización de contenidos en redes sociales

En el año 2008 Facebook decidió dar un paso más en su comercialización y lanzó Facebook Pages. La idea detrás de este lanzamiento era que las marcas estuvieran presentes en la red y amplificaran su mensaje a través de los anuncios publicitarios.

Las redes sociales son el medio ideal para que las marcas lograran acercarse a su público objetivo de una forma más personal, dándole una voz y personalidad a cada marca. Fue así como las marcas comenzaron a enfocarse en generar comunidades y fidelizar a su audiencia.

Facebook (y el resto de las redes sociales), a diferencia de los medios publicitarios tradicionales, permite hacer anuncios segmentados a públicos muy específicos basados en la ubicación geográfica, edad, género, lenguaje, intereses y actividad de los usuarios. También permite segmentar a bases de datos específicas o excluir ciertos grupos de personas. Todo esto hace que los anuncios en las redes sociales sean sumamente efectivos, ya que podemos asegurarnos que nuestros anuncios sean vistos por nuestro público objetivo.

Con tantas marcas utilizando Facebook como plataforma publicitaria comenzaron a surgir con el paso de los años empresas especializadas en alimentar esta red con contenidos de diversos formatos: imágenes, artículos y videos. Es decir, empresas generadoras de contenidos.

Fue ahí cuando estas empresas detectaron una oportunidad de monetización. Si bien muchas lo hacen a través de artículos en blogs o videos en Youtube, algunas empresas decidieron enfocarse en contenido generado específicamente para las redes sociales.

Esto parecía una gran oportunidad ya que Facebook empezó incluir anuncios en videos sin importar su duración, por lo que estas empresas podían producir videos muy cortos y ganar dinero.

Pero con el paso del tiempo, este modelo innovador empezó a sufrir las consecuencias del desequilibrio del ecosistema digital: muchas empresas dedicadas a generar contenidos empezaron a surgir, convirtiendo un espacio de intercambio social en un bombardeo publicitario, dejando en segundo plano las interacciones personales de sus usuarios, provocando su insatisfacción con la red.

Debido a la insatisfacción de los usuarios más el escándalo por la filtración de datos de 87 millones de usuarios en el 2018, Mark Zuckerberg hizo una publicación anunciando cambios en su plataforma:

“Estoy cambiando el objetivo que doy a nuestros equipos de productos de centrarse en ayudarte a encontrar contenido relevante para ayudarte a tener interacciones sociales más significativas. Empezamos a hacer cambios en esta dirección el año pasado, pero va a tomar meses para que este nuevo enfoque haga su camino a través de todos nuestros productos. Los primeros cambios que verás estarán en la sección de noticias, donde podrás esperar ver más de tus amigos, familiares y grupos”.

 Estas declaraciones provocaron preocupación en estas empresas dedicadas a la generación de contenido para redes sociales, ya que los cambios planteados por el CEO de Facebook prometían afectar el alcance de sus publicaciones.

Antes de esta declaración, los contenidos que mejor se posicionaban en el feed de Facebook eran aquellos que lograban un mayor engagement, sin importar el origen o la calidad del contenido.

Ahora, Facebook favorece aquellas publicaciones que logren una interacción significativa con los usuarios. El contenido generado por los usuarios, en especial si logran buenas interacciones, tiene prioridad sobre el contenido generado por las marcas. Por lo que el contenido generado por las marcas de manera orgánica tiene un alcance muy bajo.

Ante esta realidad, las empresas generadoras de contenido (y también las marcas) han buscado formas de superar las limitantes del algoritmo de Facebook. Y si bien algunas lo lograron, dejaron de ser la mina de oro que eran, por lo que se vieron obligadas a reducir su infraestructura para poder seguir siendo rentables.

Atrás quedaron los días en que las páginas que construían una gran comunidad lograban impactar a todos sus seguidores de forma orgánica. La realidad es que Facebook no fue hecho para que las empresas pudieran generar ganancias de forma gratuita. Es una plataforma de marketing que permite impactar con anuncios de una manera más efectiva al público deseado.

Si bien el algoritmo cambia constantemente, desde PIMOD te dejamos algunos tips de cómo evitar que tu contenido se hunda en el mar de las redes sociales:

●  Lograr buen engagement en los primeros 30 minutos de hecha la publicación.
●  Invitar a la interacción, comenzar las publicaciones con una pregunta.
●  Priorizar calidad del contenido ante la cantidad de publicaciones.
●  Hacer videos en vivo o subir videos de forma nativa a la plataforma.
●  Conocer a tu audiencia y su comportamiento en las redes para poder proponerle contenido relevante.

Stefany Delgado, Social Media Manager.

 

Fuentes consultadas para el artículo:


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